Y yo también soy Milena aunque Anelim me gusta más, pero saben, a ninguna de las dos las acabo de conocer. En estos días han pasado varias cosas en mi vida y me quedo aterrada de verme en retrospectiva ¿será que me está pasando algo raro? A veces hasta pienso que hay algo dentro de mí que está manipulando mis conductas; ni pensar que sea una fuerza medio oscura de imaginarlo se me eriza la piel. Pero sí, las cosas pasan y debe ser por algo, no todo siempre tiene que ser tan lógico y coherente como se quisiera, de tipos ideales no podemos vivir y yo por lo menos soy muy humana cuestión que me tiene intrínsecamente ligada a cometer errores de los cuales algún día pienso aprender y por fin coger escarmiento.
Por ahora estoy pensando, en mi reposo continuo estoy resuelta a conocer a la Milena y a la Anelim que habitan en mi. Pero tampoco me pienso mentir, se que uno nunca se acaba de conocer porque en el transcurso de ese tiempo que uno intenta hacerlo inevitablemente también va cambiando, entonces es así como este es un cuento de nunca acabar. He estado pensando en que tan bueno sea para mi proceso exponerme como uno lo suele hacer por acá, no sé hasta qué medida sea bueno o malo mostrarme así con las palabras de lo que soy y siento en el momento. Sin escribir hace mucho, sin poder estructuras muchas cosas en la cabeza, tan siquiera unas líneas no sé si haya servido de reflexión o por el contrario me haga falta esta manera de exorcizarme como le llamo yo a mis post en el blog. He pensado en no dilatar algo que quizás ya no sé si sea capaz de hacer y mejor dejar acá y cerrar el chuzo. Esto de andar contando mis pesares y no mis alegrías porque contenta no me da por escribir, si no solo cuando estoy en las más intrincadas tribulaciones de mi mente y de mi aparente simple vida, no sé qué tan bueno sea. Tendré que preguntarle a un experto… atiendo sugerencias.
Este post era inicialmente una carta para mi, para leer y releer y así pensarme un poco más por estos días tan extraños (aunque pensándolo bien hace meses que estoy viviendo de estos días extraños). Ahora es una carta abierta, un pensamiento en el aire y sin duda una liberación “demoniaca” por no alejarme de mis iníciales intenciones de expulsar y conjurar mis males como si esto fuera esa válvula de escape que le hace falta a algunos como yo para respirar un poco más tranquilos de vez en cuando. No estoy triste, estoy pensativa y si a mí me pagaran por pensar y por ayudar a pensar un poco a los que quiero, créanme que yo sería una mujer rica. Y bueno, con todo esto no se puede ser rico en cuanto a lo económico se refiere y la verdad tampoco ha sido, ni es ni piensa ser mi aspiración; lo bueno es que pensándolo bien si he ganado y mucho. He ganado ser consciente de mi, de lo que siento, de lo que carezco (escaseo por completo de eso que llaman autocontrol, fuerza de voluntad o dominio propio, muy mala cosa, pero ahí les confieso uno de mis tantos defectos) y de lo que debo entender para no enloquecerme un tanto más; soy rica en experiencias propias y ajenas que con tanto amor me han confiado y que espero haber retribuido con ayuda para esos amigos que me han pedido que los escuche y los aconseje, he ganado mucha paciencia y tolerancia… es irónico que por pasivos que parezcan estos tiempos en mi transcurrir, a pesar de eso la vida me haya cambiado tanto, tanto y hoy empiece a ser otra persona de las tantas que he sido y seré.

Otras dos cosas…
Ahhh y he aprendido algo, que las formas de expresarse o expresar sentimientos específicamente son oceánicamente diferentes y distantes… por eso si no me entiende, no me enojo. (Mientras escribía esto me di cuenta que me prepare de almuerzo un rico y engordante ACPM, dieta básica de los colombianos en cualquiera de sus presentaciones y sazones… almuerzo de domingo, no me gustan los domingos por qué rayos no puede ser sábado para siempre?)
Tener un blog me enseño que soy comunicadora pero para nada tengo vocación periodística. Que definitivamente contrario a lo que piensan muchos, esas dos cosas son totalmente diferentes. También me di cuenta que este rollo mío por acá es absolutamente personal.