martes, 3 de agosto de 2010
miércoles, 14 de julio de 2010
A falta de inspiración... Un triste párrafo.
sábado, 5 de junio de 2010
En camino del camino.
Había caminado sola bajo el sol en muchas ocasiones, la brisa había pegado en sus mejillas y el canicular astro había acariciado su piel en la soledad de esas calles llenas de gente, estaba fingidamente viva y esporádicamente feliz… Sin embargo, nunca había soñado despierta bajo la lluvia como aquella noche antes de mayo, no recordaba que la tomaran de la mano, tampoco que le dieran un abrazo espontaneo en una calle oscura de transeúntes mojados, no tenía ya presente un cariño genuino, no así como esa noche en que ambos decidieron encontrarse entre la muchedumbre muda.
Llegaron los encantos volátiles, frágiles y engañosos, las ilusiones hipócritas aceptadas por miedo e inseguridad, fantasías sin espacio, no se tocan, no se miden, no existen, con las horas ya han desaparecido, eso les pasó; en lo absurdo de lamentarse, en el después pierden ganas, vuelve todo al nivel de las esperanzas vanas, de las mentiras creídas a voluntad propia. Han soñado tanto que en el cansancio de los años cualquier invento mental se convierte continuamente en la misma pesadilla, agotados tratan de salir enteros pero quedan desmembrados por completo… Sí, todo a mera voluntad, a riesgo, sabiendo que no llegará.
Incesante vicio, circulo sin salida, repetición eterna, cansancio permanente, la experiencia ahí para ser aprendida y ellos negándose a la vida misma.
viernes, 7 de mayo de 2010
martes, 13 de abril de 2010
Decir que no? (cuestionamientos circundantemente eternos)
Vivir con miedo no fue la vida que esperé per es la vida que tengo, antes de dormir recuerdo que sobre el asfalto camino en recorridos de terror y espanto. Mis piernas tiemblan entre la marea de las palabras, sonidos incesantes y letras interminables que taladran mis más profundos sueños y mis superfluas realidades.
Estoy helada en pánico petrificada viviendo aquello que siempre rechacé; aún así tengo que agradecer al miedo y a las circunstancias que lo provocan porque son mi única salvación de existencia, al menos la más segura y evidente posible.
Tengo que callar reniegos, ser paciente y cautelosa, tengo que acomodarme a los vicios y las mañas del mundo para mantener en él y vivir de la manera como aparentemente se vive la felicidad, así encajar en el ambiente adverso. Tengo que jugar a convencerme, tengo que luchar por ser igual al otro cuando realmente lo que amo es lo diferente en mi, tengo que simular que me amo mientras lo que hago es negarme en la búsqueda impaciente de lo que quieren ver en contraste con lo quisiera ser de verdad… YO.
Tengo que renunciar a pensar y a sentir, tengo que despersonalizarme para ser un número más, tengo que regalarme a ser medida, tengo que enajenarme de mi locura y pasar a ser otra cuerda más, eso es crecer.
