
El choque eléctrico de las interminables noches de insomnio representa la intranquilidad irresuelta de ensimismamientos persistentes, amañados y caprichosos. La arremetida veloz de unas palabras llenas de verdad desajustan la poca calma que aún quedaba, los tiempos al revés, las noches en sol y los días en oscuridad hacen que se desborde entre palpitaciones de angustia y culpabilidad profunda. El ritmo recurrente, la distorsión repetitiva y la obstinación por no abandonar la quimera, catapultan su vida hacia el vacio inexplorable de un futuro enrarecido.
Quejas de cobardes mentes, aisladas en la negrura de la desesperanza arrasan con la voluntad incipiente de un seudo-humano débil y melancólico; carne de cañón o carne de carroña, percepciones endebles de realidades cambiantes. En blanco y negro por la obsolescencia de colores en pastel ciegan la mirada objetiva de una persona con ilusiones; turbaciones provenientes del tic-tac persiguen a los tiempos desmaterializados, los amarran y torturan hasta llevarlos al recuerdo.
Terquedad disonante, rebeldía ridícula, soberbia que excusa pero no resuelve, un paso más allá y la luz al final del camino… el perdón, el amor, la vida, el otro lado del rio.
PORQUE: --- Creo que he visto una luz al otro lado del río… sobre todo creo que, no todo está perdido, tanta lágrima, tanta lágrima y yo soy vaso vacío, oigo una voz que me llama casi un suspiro ¡REMA, REMA, REMA!---
Encontré mi canción, se llama ¿Quién es Diana? (Ximena Sariñana) :) SOY YO!


